Cursos de verano

Ella ha rechazado la oferta. Ha llamado al portavoz y le ha dicho que este gobierno no necesita guionistas, que lo que necesita son traductores de alemán.

Es viernes al mediodía y llega tarde al fin de semana. Los periódicos hace días que anuncian el principio del fin, la cuenta atrás del desembarco de las páginas especiales de verano. La prensa se refleja en los anuncios de cerveza y abre con portadas que aconsejan un consumo moderado de malas noticias.

Es verano y escribir es sudar tinta, es saber que las musas se han ido de gira con el Serrat y el Sabina, es descambiar las palabras falseadas durante toda una legislatura por saldos de rebajas, es repasar lo suspendido y dejar de creer que promesa es sinónimo de mentira, es olvidar que todo tiempo pasado fue, es creer en setiembre como el elixir mágico que nos salvará de haber votado por debajo de la linea de flotación.

Es julio y tenemos la oportunidad de asistir a cursos de verano para redimirnos de los deberes no acabados. La oferta es inigualable en un país con tanto sabio:

Usted fue voluntario olímpico y sus hijos acampan en las plazas del 15M, impartido por lo que queda del socialismo catalán; Yo también critiqué a Zapateo por subir el IVA, impartido por directores de medios de comunicación de la capital del reino; Meter la tijera y seguir con sastre particular, impartido por lo mejor de lo mejor del PP valenciano; Apoyar la monarquía desde la empresa privada, impartido por imprescindibles de ESADE; Leer el BOE al alcance de todos, impartido por vicepresidencia del gobierno; Madrit de mata, impartido por herederos de rom Pujol; Para qué quieren concierto económico si ya tienen la gira de los Catarres, impartido por quien parte y reparte y se lleva la mejor parte; Ponga un Códice en un vida, impartido por la guardia suiza; Nunca nos fuimos del todo, impartido por Berlusconi y Putin (con magistral de Aznar); Café para todos, impartido por todos los ex presidentes del tribunal constitucional; A la mierda con el estado de bienestar que son cuatro días, impartido por maestros del neoliberalismo (no presencial, on line desde paraísos fiscales) ; Yo también me acuerdo de haber acompañado a mi abuelo a la farmacia, impartido por los mismos de antes (oferta dos por uno); Soy minero, impartido por los cantamañanas del gobierno; Dónde están mis preferentes, impartido por los que aplauden incondicionalmente al gobierno; No cerramos al mediodía, impartido por grandes superficies; Abierto veinticuatro horas, impartido por los que no cierran al mediodía; Cómo vivir de las dietas, impartido por afiladores de tijeras gubernamentales; Otro mundo es posible, impartido por los que aún creen (sin confirmar por falta de matrícula)

Y con toda esta oferta sin parangón, ella va y se matricula en un curso de Biografías por anticipado para futuro imperfectos, género literario que confunde la realidad con los sueños. La primera clase ha sido para reescribir la historia de dos amigos que se conocen en la piscina municipal una noche de cinema a la fresca en un ciclo de cine fantástico. La película, Encuentros en la tercera fase; los amigos, Alba y Dídac.

spotify:track:4CIDXMJA74bPEwib2PDUXA

Anuncios